💡 Holanda recupera la visión radical de la arquitectura del neoplasticismo

Bajo el nombre de “De Stijl” (el estilo), el movimiento surgido en Holanda en 1917, basado en rigurosas líneas puras y colores vivos, trató de acercar la experiencia estética a todos los ámbitos cotidianos, una expresión artística que celebra su centenario con dos proyectos nuevos.

Para los artistas neoplásticos, entre los que se encuentran figuras destacadas de la historia del arte como Piet Mondrian y Gerrit Rietveld, el arte debía impregnar todas las facetas de la creación humana como la pintura, la arquitectura, y el diseño gráfico y de mobiliario.

Una impronta visual a base de colores primarios y figuras de líneas básicas que cualquiera es capaz hoy de reconocer y que supuso el origen de la abstracción pictórica pero también cambió de manera radical el concepto de la arquitectura y el diseño de interiores.

Con motivo del centenario de la creación de “De Stijl”, que Holanda celebra este 2017, dos nuevos proyectos ven la luz para mostrar cómo el concepto de arquitectura neoplástico cambió notablemente el devenir de la arquitectura y el diseño moderno.

En la ciudad de Leiden, el Museo De Lakenhal organizó desde el viernes una exposición al aire libre que mostrará en la plaza de Pieterskerkplein los trabajos de “20 artistas internacionales que se han inspirado en el arte neoplástico”, explicó a Efe la responsable de comunicación del Museo, Selma van der Meijs.

Entre las obras expuestas, se podrá visitar un prototipo de la “Maison d’Artiste”, una compleja casa cubista diseñada por Theo Van Doesburg (1883-1931) y el arquitecto Cor van Eesteren (1897-1988) en 1923, realizada por “estudiantes de la Universidad Técnica de Delft bajo la supervisión del profesor Mick Eekhout”.

Un edificio que “nunca llegó a construirse porque hubiera sido técnicamente imposible en 1923”, destacó van der Meijs.

De hecho, según indicó la experta, se trata del “primer intento de investigar la posibilidad de construcción del edificio a escala original”.

Para van der Meijs, “es difícil imaginar hoy lo radicales que fueron las ideas de ‘De Stijl’ en 1917 y lo grande que ha sido su influencia desde entonces, porque estamos muy acostumbrados a identificar sus creaciones”.

“La forma en que este edificio desafía la gravedad, utilizando cubos como método de construcción, ha inspirado muchas combinaciones de nuevas de formas de vivienda y de diseño arquitectónico” y “ha servido de inspiración en grandes edificios así como para proyectos de vivienda social”.

Otro proyecto vinculado a la radical visión de la arquitectura neoplástica es la casa Van Doesburg-Rinsema que el museo Dr 8888 abre al público en la ciudad frisia de Drachten.

Un edificio que forma parte de un proyecto de 16 viviendas sociales construidas en 1921 por el arquitecto Cornelis Rienks (Cees) de Boer (1881-1966) y decoradas por Theo Van Doesburg, el fundador del movimiento “De Stijl”.

La decoración de las viviendas tanto exterior como interior a base de colores tan arraigados al movimiento neoplástico como el rojo, azul, amarillo, blanco, negro y gris, le valió el nombre al distrito, hoy conocido como el barrio del loro.

No obstante, muchos de los inquilinos que fueron a vivir a las viviendas, modificaron los colores, y por ello el museo municipal ha recuperado la paleta original así como los muebles diseñados por Thijs Rinsema de una de las viviendas para convertirla en casa-museo.

El proyecto de recuperación, además “devolverá a su decoración original a las 16 viviendas”, según explica en nota de prensa la sala municipal.

Mientras, y para que el público pueda visualizar la decoración original de Van Doesburg, una aplicación móvil permite ver esos diseños.

Visionarios en cuanto al color, el diseño del espacio, el papel de las transparencias y la luz, y la innovación técnica, los diseños arquitectónicos y de interior de “De Stijl” se han convertido en un icono mundial de la modernidad.

Un referente vanguardista que ha modificado nuestra vida doméstica, y del que forma parte también la casa Schröder de Utrecht, construida por el arquitecto Gerrit Rietveld (1888-1964) en 1924 y declarada Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) en el año 2000.

Fuente: El Universal

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